El país donde se puede odiar a las mujeres

Redaccion

Elizabeth Avila ….
Entre fiestas y festejos, dolor e incertidumbre, el infierno compartido de ser mexicanos/as en tiempos de guerra social de todos/as contra todas/os, el vacío que se siente en el alma es el recuerdo rotundo de que nos están matando, secuestrando, desapareciendo, violando, manoseando o simplemente violentando. (Advertencia este artículo le puede resultar desagradable a las y los violentos)
Quisiera hacer algo con enardecido fervor patrio, con anhelantes gritos de felicidad y compartir el orgullo de ser mexicana, pero el PAN Y EL CIRCO no me convencen en momentos donde yo brindo y mis hermanas y hermanos de Oaxaca y Chiapas viven a la intemperie, perdieron todo y quizá solo quizá podrán comer hoy. Quisiera ser como cualquiera sin conocer, sin entender y así seguir la telenovela mexicana llamada: aquí no pasa nada y nadie debe quejarse, aquí solo se grita el 15 y se callan los otros 364 días, pero no puedo porque me duele México. Entre una primera dama que dice públicamente que anda fea pero preocupada y una bonita y estilizada familia presidencial en el balcón gritando por los héroes y heroínas que nos dieron patria, siento en el pecho el dolor de saber que ESO, esa es la clase política que nos merecemos… en momentos de profundo autoanálisis y la angustia de tener una pequeña de 10 años que puede ser mañana agredida por un depredador educado, respaldado y aplaudido en mi país por una cultura que desprecia a las mujeres, que discrimina por cuestiones de Raza (racistas), de Sexo (sexista), de clase (clasista), por preferencia sexual (homofóbica), y extremadamente violenta para nuestros jóvenes varones o mujeres.
Pero cerremos los ojos un momento, dejemos de leer y sigamos negando que el machismo mata, que tus memes, fotos o videos porno generan una cultura poderosa que es el caldo de cultivo propicio para depredadores sexuales y feminicidas, que defender a hombres violentos o mujeres violentas te hace cómplice por colusión, que no actuar es decir las omisiones que como autoridad generan manda el peor mensaje del mundo, “Si dañas a una mujer eso realmente no importa, porque las mujeres son solo eso, mujeres, sin valor, enfadosas, liberales, renegadas, hormonales, locas”, porque una y otra vez queda claro que la corrupción y la impunidad MATAN que su mensaje cotidiano es “Las mujeres NO IMPORTAN” y a decir verdad jamás hemos importado. No entender que la culpa NUNCA es de la víctima, Nunca. Que no podemos encogernos de hombros y sin pudor decir “así son las cosas” porque eso no es “normal”.
El viernes una chica en Puebla: Mara fue brutalmente asesinada, como otras, como muchas, casi 7 mujeres son asesinadas diariamente en México sin respetar edad, nivel social, educación o ser bonitas o feas, niñas o ancianas. Casi 7 el modus operandi de estos crímenes de odio es el mismo, “celos”, “desprecio”, “discriminación”, “sentimiento de propiedad”, y cada una de ellas nos recuerdan lo frágiles que estamos en un país que odia a las mujeres, (ante esta afirmación varias voces gritaran: que exagerada! Que mentira! Que flojera! Mientras suben videos de nalgas o fotos del trasero de sus compañeras de “broma” para que se rían todos sus amistades en los grupos de WhatsApp, pero no han podido entender que ella soy yo, eres tú, o tu hija, o tu madre, o tu hermana, o tu amiga que decidió osadamente nacer y vivir en México, en el país de las desigualdades que impacta en la paz social y en el cual es la cotidianeidad violentar a las mujeres, “es de machos” “es de machas” reírnos, mofarnos, de aquello que nos resulta “diferente”.
Una joven de 19 años como tú o como los tuve yo, a la cual un conductor de taxi “seguro” cabify decidió que era su presa, que podía violarla y matarla sin consecuencias, porque jamás entendió que ella soy yo, eres tú o es cualquier persona que desee vivir en libertad, igualdad y seguridad dentro de su país. Su caso fue mediático, el desenlace el no deseado, me acuerdo la novela de Gabriel García Márquez “crónica de una muerte anunciada”; era mujer, joven, “sola”, noche y desaparece sin rastro en un abrir y cerrar de ojos, porque vive en un país que odia a las mujeres. Que nos desprecia, que nos somete, que nos ignora e invisibiliza, que nos objetiviza y vende como mercancía, que nos educa en el servilismo social, religioso y machista. Un país que no nos respeta, con líderes a los que no les importamos en lo más mínimo salvo para adornar el discurso democrático cada elección, si acaso. ¿Por qué murió Mara en Puebla? Porque se sigue difundiendo la idea machista que con las mujeres se puede y sobre todo se debe hacer lo que los machitos violentaos quieran, porqué así les educamos, les festejamos.
¿Ya se cansaron de leer que debemos cambiar la violencia contra las mujeres? ¿Están hartos- hartas de las “feminazis”? pues lo siento somos “INSISTENCIALISTAS” porque “VIVAS NOS QUEREMOS”. Estamos también hartas de las muertes violentas de mujeres por el hecho de ser mujeres, porque un hombre ha sido educado en este país para odiar a las mujeres, porque nuestras hijas sufrirán eso, y nuestras nietas probablemente arrastren con violencias derivadas solamente de su calidad biológica de ser mujer de nacer o sentirse mujeres.
Este país nos debe la felicidad, la vida, el trabajo, el derecho a ser VISIBLES, el derecho a EXISTIR, Este país nos debe la posibilidad de salir a la calle sin que un hombre sienta la irresistible necesidad de acosarnos, de trabajar sin que nuestros jefes consideren hostigarnos sexualmente, nos debe ir a la escuela sin que los maestros nos seduzcan, nos debe la libertad de caminar sin pensar en que nos violen o nos agredan, nos debe el derecho de nuestros cuerpo, la libertad de decidir nuestra preferencia sexual sin que ello sea violento, nos debe el reconocimiento de nuestra aportación al desarrollo y sobre todo que por esa discriminación de la mitad de la población, de las mujeres no podamos progresar no podamos avanzar no podamos ser una nación fuerte y democrática ¡nos debe la libertad de ser mujeres! ¡DE SER MUJERES Y SER IGUALES! Este país nos debe el derecho a la Vida, el derecho a decidir sobre nuestros cuerpos! A no vernos como una cosa una propiedad una posesión un objeto al cual rellenar de silicón, nos debe el derecho a ser plenas, libres y felices. ¡VIVAS NOS QUEREMOS! ¡VIVAN, QUE VIVAN LAS MUJERES!
¡Que Viva México sin homofobia, sin clasismo, sin sexismo, sin racismo! ¡Que viva un México diferente!
PANDORA: Yudit te voy a extrañar, cuando las “omvraz” ataquen, cuando los violentos arremetan, te extrañare para que me regañes o apoyes.

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