Elizabeth Avila…
En enero de este año nos despertamos con el peso de una importante decisión gubernamental, el aumento a las gasolinas, en bonitos discursos nos dijeron hasta el hastió que era necesario, un mal necesario y que por ende se requería un sacrificio de la nación, un sacrificio que era una decisión difícil de tomar para el Ejecutivo pero necesaria para la estabilidad macroeconómica. Y así, vimos con rabia como nuestro dinero se iba en un tanque lleno de gasolina.
La clase media continua resintiendo el gasolinazo, el sacrificio al parecer si valió la pena, nuestra diputadas y diputados así como la elite gubernamental, aumentaron sus prerrogativas de gasto, ambas cámaras, la cámara de Senadores y la Cámara de diputados, aumentaron su gasto, no hay control, una cámara controlada de manera absoluta por la bancada del PRI y sus aliados, no frenan ni demuestran su alianza con el pueblo, parecen molestos y despreciando a la ciudadanía y todo lo que ello representa, no hay austeridad para las cámaras que valga, sus aumentos dan rabia, mientras el ciudadano promedio no puede ya con los gastos cotidianos ellos se embolsan sin pudor lo que pueden, ¿tenemos el gobierno que nos merecemos? Sí. En el sexto libro de la República Platón describe a Sócrates desilusionado de la democracia, Sócrates compara a la sociedad con un barco, dejar que una sociedad sin educación vote y elija a quienes nos van a gobernar y a hacerse cargo de cosas especializadas es igual que dejarles elegir quien navegue un barco. Quizá por eso la educación en México sea de tan mala calidad. Porque nos necesitan incapaces de ser críticos y si cínicos. Nos requieren influenciables y carentes de criterio.
También tenemos los empresarios que nos merecemos, quienes siguen encabezando la lista de evasores fiscales en el mundo, así es nuestra clase empresarial y política, tener los millones de dólares que estas “ilustres” figuras de la vida nacional logran amasar en un año o un sexenio, y evadir y es por lo menos inmoral. Pero que van a entender de eso si citan entre risa y broma a Gonzalo N. Santos; la moral es un árbol que da moras… tener tantos beneficios de México y no ser conscientes que la desigualdad excesiva que están provocando es el cimiento de la violencia, la inseguridad y las miles de muertes al año es hablar de la naturaleza de la clase empresarial vs política en México. La única verdad, lo único cierto es que el peso del gasto publico sigue siendo de la clase media y de la clase empresarial de media o pequeña, los demás son beneficiados y ayudados con exenciones de impuestos, prebendas, recursos a fondo perdido y más. Mientras la clase media pueda, porque cada vez nos pauperizan más, un país que tiende a destruir su clase media destruye las oportunidades para su desarrollo.
El infierno de no terminar la quincena, de las tarjetas al tope, no parece importarle a los diputados y a las diputadas, quienes por cierto elegantemente se expresan de un compañero que les señala su voracidad como; “eyyy… *uto…”, ser política no es fácil, lo que te hacen hacer por el partido o lo que tus lideres te obligan a hacer porque ellos se verían mal, es realmente vergonzoso, quien por cierto era una de las instigadoras más visibles es además una priista de Sinaloa. La dignidad tiene el precio del favor de un líder, aun siendo mujer.
Gasolinazo SÍ, austeridad NO, eso nos gritaron los diputados en la aprobación del presupuesto de 2018, el cual además, debe ser suficiente para incidir en las elecciones estatales y federales, ¿o no? La torta y el refresco, además de la despensa, no se compra sola. Además de no darle presupuesto a la CdMex para su reconstrucción, el maltrato de que será objeto la ciudad de México está siendo catalogado por algunas personalidades como una víctima colateral de la fiebre electoral de 2018. Incluso se señala que por el autoritarismo que priva no hubo oportunidad de debatir, fue una aprobación sin espacio para discusiones o debates.
PANDORA: La clase política ya no distingue ni mide las consecuencias de sus acciones, ¿quién sostendrá un país que está haciéndose pedazos?, ¿si siguen perdonando impuestos a los grandes empresarios, y sosteniéndose solo de la clase media, de los pobres y de la clase empresarial media, si no hay límites ni controles? La clase media esta pauperizada y en sufrimiento y son quienes sostienen la voracidad de este país. ¿Pero que tanto más podremos hacerlo? No hay garantías de seguridad social, de desarrollo, ni siquiera de mejoras a corto, mediano y largo plazo.
Agridulces Gasolinazo SI, austeridad NO
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