Elizabeth Avila Carrancio…
Hablar de la violencia sexual contra las mujeres, ha sido por mucho tiempo un tema tabú, la revictimización de las mujeres y las niñas o niños que la sufren es un punto neurálgico para entender el porqué de los silencios, por qué no se habla de la violencia sexual, por qué cuesta tanto denunciarla. Era impensable hablar de ser violadas o acosadas porque en vez de culpar al depredador sexual, se castiga a la víctima, es por eso que la actual situación que se desenmascara en Hollywood es tan relevante, actrices, modelos e incluso directoras están señalando a un poderosísimo productor de violación, por decir lo menos, de actrices y modelos.
Es Rose McGowan quien abrió esa caja de pandora en Hollywood y lo hizo fuerte y claro, su caso puede servir para cambiar una industria por demás violenta y discriminatoria contra las mujeres todo se vuelve real y no un cuento de hadas y de triunfo, se desenmascara un Hollywood de oropel donde las mujeres también son violentadas y viven situaciones diferenciadas por ser simplemente mujeres. ¿Qué está cambiando entonces? Que paulatinamente hemos ido comprendiendo que eso está mal que el silencio solo provoca que esa violencia continúe en ellas y en las otras. Las mujeres actrices de Hollywood empezaron desde el año pasado a levantar la voz sobre la discriminación de que son objeto, sobre la diferencia salarial, de trato y de publicidad, las estrellas empezaron a contar su verdad. Como por ser mujeres eran y son discriminadas, cuanta violencia viven para triunfar, en un mundo donde los hombres tienen todo el poder y lo centran en violentarlas, utilizarlas y cosificarlas.
Rose se animó a lo impensable en una industria donde los secretos y la sumisión de las mujeres son necesarias para avanzar, está haciendo una cruzada contra uno de los productores más poderosos del medio hollywoodense, y además señala a sus colegas varones, actores y algunos directores directamente como cómplices por apoyar al desenmascarado depredador sexual: Harvey Weinstein. Los cómplices señalados son nada más y nada menos que Matt Damon, Ben Affleck y Quentin Tarantino.
Fue el New York Times en una investigación de Jodi kantor y Megan Twohey quienes logran poner en evidencia el comportamiento masculino de la meca del cine: el del depredador sexual. ¿Por qué es tan importante que se haga visible la violencia sexual como una problemática recurrente y protegida por elites con poder y dinero? Porque es una práctica tolerada y normalizada en esferas de poder, hoy hablamos de Hollywood, de una elite social y “liberal” con inmenso poder de difusión y de impacto, donde un hombre con poder como el productor acusado, puede definir el destino de una actriz. Otros personajes como Román Polanski y Woody Allen también han sido señalados, y como “brillantes directores” fueron protegidos por la elite en Hollywood, se les justifico, se aceptó y protegió y hoy todo ello hace evidente la existencia de una cultura de la violación que es tolerada y permitida en las altas esferas. Se les excusa desde una cultura machista o mejor dicho misógina, por “ser grandes”, ya políticos, ya empresarios, ya poderosos, todo porque al machismo lo que menos le importa es lo que les pasa a las mujeres. En estos contextos siempre será la mujer abusada a quien se juzgue, y se le juzga rudamente por lo cual hasta hace muy poco esto se callaba, por pena, por vergüenza, por miedo, por amenazas.
¿Podríamos decir que esto solo pasa en Hollywood? ¿Qué es diferente en otros ámbitos? No, en todas las esferas las mujeres hemos sido víctimas, intimidadas, cosificadas, discriminadas y menospreciadas simplemente por ser mujeres y porque la tradición machista del mundo nos ha educado para ser tratadas con desprecio y con la posibilidad de ser víctimas y “aceptarlo” o no poder avanzar en esferas de poder político, económico y social, desde mi experiencia esto no es diferente en otros ámbitos públicos donde las mujeres participan.
PANDORA: #whywomendontreport, ¿Por qué las mujeres no denunciamos? Se dan muchos factores ya señalados anteriormente pero McGowan señala categóricamente desde su vivencia; “eres amenazada, las personas te acusan”, siempre serás la “Eva” que provoca el pecado, te aconsejan o amenazan porque alrededor de un depredador sexual con poder, hay una serie de lealtades, de personas que ayudan a tejer esa red. “Porque jamás vas a ganarles”… aun cuando el comportamiento de un violador poderoso, o depredador sexual con poder sea conocido, ese secreto a voces es tolerado, ¡porque ellos tienen el poder! Porque pueden destruirte con un tronar de dedos, con sus redes de encubrimiento y alianzas perversas que se dan en hombres y mujeres que comparten y defienden su pensamiento agresivo. Desde su óptica del beneficio y del poder no es el agresor el culpable, sino las mujeres que se “buscan problemas”, al vestir o ir de determinada manera, no es que el agresor abuse de su poder económico, poder político o social, No, claro que no, son las Eva´s las mujeres que siempre están provocando y generándoles problemas a los pobrecitos hombres, indefensos que no se pueden “resistir”, ante tanto descaro de las mujeres.
Exculpar a los depredadores sexuales, nos vuelve cómplices de los agresores y es también un crimen Moral. Este escándalo en Hollywood debe ayudarnos a ser menos prejuiciosos sobre el comportamiento femenino y menos tolerantes con la violencia sexual y por ende dejar de justificar a los perpetradores a los agresores sexuales. Ya el gran impactó de las denuncias que se sumaron a la actriz Rose McGowan, como Cara Delevingne, Ashley Judd, Angelina Jolie, Gwyneth Paltrow entre otras, abrió ya la necesidad de que las estrellas masculinas de Hollywood se pronuncien, y en su mayoría empezaron por lo menos a condenar este tipo de crímenes en contra de sus compañeras.




















