México. Al hacer un recuento puntual de los diferentes estudios técnicos y las desfavorables condiciones que se han generado desde el año 2008 para los productores nacionales de maíz blanco, el Senador Aarón Irízar López propuso ante el pleno del Senado de la República, un detallado punto de acuerdo mediante el que reseña y fundamenta las razones por las que se debe derogar decreto mediante el cual se permiten importaciones de la gramínea, libres de gravamen arancelario, sobre todo si provienen de países con los que no se ha suscrito tratado de libre comercio alguno aún, a fin de proteger tanto los precios de este alimento y sus derivados, considerado básico en la dieta mexicana; así como también para salvaguardar el beneficio comercial para los productores de maíz nacionales, incentivándoles en su actividad primaria, para evitar el gradual como progresivo deterioro de su condición económica, en el que se encuentran desde hace varios ciclos agrícolas por la razón anteriormente citada.
El integrante del Grupo Parlamentario del Partido Revolucionario Institucional inició sus consideraciones señalando que a nadie le es ajeno el notable incremento en las importaciones de granos que nuestro país ha venido haciendo, debido a eventualidades climatológicas y económicas, pero sobre todo a una política que descuidó durante doce años al agro mexicano y a sus productores, permitiendo la importación, sin soportes de protección, a los nacionales, lo que se ha traducido en el desabasto nacional de años anteriores.
“Gracias a lo anterior la problemática por la que atraviesan los productores de maíz blanco en todo el país y particularmente de entidades como Sinaloa, Sonora, Guanajuato, Tamaulipas, entre otras, reviste particular importancia, toda vez que su importación inhibe la comercialización del producto nacional bajo un esquema de competencia y lo hace objeto de prácticas inequitativas, por decir lo menos”, señaló el Senador Irízar López.
“Tan sólo en el transcurso de los años 2011 y 2012 se realizaron importaciones por más de un millón de toneladas”, atajó Aarón Irízar, “lo que constituyó un deliberado perjuicio a las productores nacionales, lo que en nada abonó al abatimiento de la pobreza de la población que depende enteramente del campo mexicano”.
“Y resulta un contrasentido de planeación gubernamental permitir alentando las importaciones en lo sucesivo, pues la propia estrategia de rescate al campo mexicano expresada en el Escenario Base de la SAGARPA prevé un escenario productivo nacional que no sólo satisfaga plenamente la demanda total interna de maíz blanco, sino que tenga resultados superavitarios de aquí al año 2018, al ir de 23.4 a 27.3 millones de toneladas”, remató el también Presidente de la Comisión de Recursos Hidráulicos del senado mexicano.
Fue así como en el marco del respeto existente entre poderes de la Unión, del artículo octavo constitucional, como de leyes y reglamentos alusivos, el Senador Irízar solicitó formalmente al C. Presidente de la República impulsar la derogación del decreto que desde mayo de 2008, permite la importación de maíz blanco, libre de aranceles, de los países con los que México no tiene acuerdos comerciales.
El legislador sinaloense argumentó que después de que han transcurrido cinco años desde la instauración de dicha medida de liberación y al hacer una valoración crítica de la situación, resaltan que por ejemplo, el precio de la tortilla se ha incrementado de manera notable en este período de tiempo, al pasar de 8 pesos el kilogramo a rangos actuales de entre 12 a 16 pesos según la región del país. Por lo tanto el consumidor no solamente no se ha beneficiado, sino que está pagando un costo mayor.
Del mismo modo al sector agrícola -la liberación de importaciones de maíz blanco-, le ha generado graves trastornos para comercializar y obtener un precio adecuado, continuó Aarón Irízar, en virtud del gran volumen de importaciones que el referido decreto ha propiciado.
Cabe señalar que en nuestro país la producción de maíz blanco es excedentaria pues normalmente se produce más maíz blanco que lo que permite su consumo interno; por lo que la producción comercializable (no incluye el autoconsumo), es de alrededor de 13 millones de toneladas y la demanda del sector harinero y tortillero es de 11.5 millones de toneladas, provocando así un excedente que se destina al sector pecuario en calidad de producto forrajero, que impacta a la baja el precio de comercialización del grano en detrimento del ingreso de los productores. Por lo tanto, no se justifica que ante una estructura de mercado de esta naturaleza, se permita el ingreso adicional de importaciones de otros países.
“La circunstancia anterior, ha propiciado que los precios del maíz blanco han venido a la baja en los últimos dos años: 4,200 pesos en 2011, 4,200 pesos en 2012, 3,200 pesos en 2013, y la perspectiva para la próxima cosecha es inferior a 3,000 pesos. Pero además durante estos años la producción obtenida no ha sido la óptima por los efectos de heladas y sequías derivadas del cambio climático”, sentenció Aarón Irízar.
“Por ello, se puede concluir que la liberación de importaciones de maíz blanco en un mercado que normalmente es excedentario en este producto, sólo ha contribuido a incrementar los márgenes de ganancia de algunas empresas productoras de harina de maíz y diversas transacionales que son las que controlan el comercio de este grano, en detrimento de los eslabones que están en el extremo de la cadena como son los consumidores y los productores primarios”, remató el también vicepresidente del organismo multinacional GLOBE, capítulo México.
“De lo anterior se desprende, que las graves afectaciones a los productores nacionales de maíz blanco, pueden y deben ser detenidas a través de la oportuna y eficaz intervención del Ejecutivo Federal”, continuó el legislador sinaloense, “pues el Estado mexicano no debe ser omiso a las condiciones que prevalecen en este rubro, ya que la afectación de la población nacional, merece atención y acciones contundentes por parte de los órdenes de Gobierno encargados de incidir”.
Para finalizar, Irízar López pidió a sus compañeros senadores hacer un frente común y solidario con los productores del campo mexicano a fin de sumarse como órgano legislativo a la causa que ahí se propuso a fin de que las importaciones de maíz dejen de golpear a nuestros los productores nacionales.
“Los Legisladores tenemos el impostergable deber, de velar por los intereses de los mexicanos, atendiendo la indefensión que la desgravación arancelaria a la importación del maíz blanco ha generado a los productores, con el consecuente detrimento económico de la zona norte y del país en lo general para dicha cadena productiva”, terminó diciendo en su intervención.




















