Los Mochis, Sin. Si pensaban que porque estaba en su casa sería una mañana tersa, se equivocaron.
Las protestas no se hicieron esperar al gobernador Mario López Valdez durante el desfile de este Primero de Mayo.
Después de que en Culiacán se suspendió el desfile, Malova decidió asistir a esta ciudad.
Pero ahí en el templete a un lado del edificio de la CTM, por la Morelos, uno a uno empezaron a pasar y saludar los contingentes de los distintos sindicato de trabajadores.
PRIMERO LA UPES
Pero fueron los estudiantes de la Universidad Pedagógica de Sinaloa los primeros en detenerse en el punto y pedirle al gobernador su intervención ante el problema que viven.
Ya muy temprano, durante el izamiento de bandera en la Plaza Cívica, Malova les ofreció recibirlos el lunes.
Los de la UPES se quedaron todo el desfile frente al templete, al grado que al final personal del gobierno estatal les regalaron botellas con agua.
Pero las cosas no pararon ahí. Posteriormente, cuando le tocó al sindicato de trabajadores de Salud, hicieron alto frente al gobernador y le reclamaron la construcción del nuevo centro de salud.
También aumento salarial del cincuenta por ciento. Uno de los trabajadores le grito: “Gobernador, primero está la salud y después la cultura”.
Le tocaría el turno a los sindicalizados de la Universidad Autónoma de Sinaloa exigían ante Malova respeto a sus derechos y plazas sindicales.
Ya antes otro contingente había pedido respeto a la jubilación activa.
EN LA LISTA
Pero los que de plano hicieron que el mandatario se pusiera serio, fue un pequeño contingente del llamado Partido de los Pobres Internacional, que le gritaron “Malova fascista, estás en la lista”.
En esos momentos el dirigente de la CNTE en Ahome, Dominico Domínguez lanzaba un discurso contra el gobernador.
Los puesteros de la vía pública en sus mantas reclamaban respeto a su trabajo y los que “pegaron de grito” fue el de los boleros, porque el nombra a los contingentes, no “los peló”.
Quienes le alegraron la mañana a Malova fueron los trabajadores de Delphi, que en un nutrido número y acompañado de la banda, pusieron a bailar a Malova.
Los taxistas empezaron a pedir botellas con agua, las que fueron lanzadas por el propio Malova y el alcalde Arturo Duarte, al grado que el gobernador le pegó a la puerta de un taxi.
Pero el susto y pena ocurrió cuando una joven de una de las escoltas, precisamente frente al templete, se le doblaron los pies, pero no se vino abajo, porque alcanzó a tomarse de la bandera que portaba su compañera.
El famoso Tito del sindicato de trabajadores del ayuntamiento de Ahome arrancó las risas cuando al pasar saludó efusivamente al gobernador, a lo que este respondió.
VAYA CON DIOS
Hasta un grupo de cinco religiosos se detuvo para decirle al mandatario estatal que se irá al cielo, solo si gobierna con los principios bíblicos.
Al final, cuando se retiraba, de nueva cuenta las estudiantes de la UPES se acercaron a Malova para pedirle que no las dejen solas.
También asistió al desfile el secretario general de gobierno Gerardo Vargas Landeros.




















