No es cierto que la propuesta de la bancada priista de otorgarle autonomía a la Auditoría Superior del Estado sea con la intención de quitarle poder a la próxima bancada de Morena que tendrá mayoría en la próxima legislatura estatal. Desde principios del año pasado o quizas antes, ya se cabildeaba esa posibilidad. Tan es así que el 20 de julio de 2017, en medio de la polémica, con los votos de la mayoría priista, se dio un avance de lo que ahora se pretende consolidar, al aprobar que las cuentas públicas y las suspensión de las mismas, será responsabilidad de la ASE.
Cuando los Congresos han sido mayoría priistas, las oposiciones han reclamado el manejo político de temas como la aprobación de las cuentas públicas. Pues ahora es el momento de demostrar que no quieren eso y buscan que sea un organismo técnico, alejado de la afectación política. Porque nadie garantiza que la ya pronta mayoría morenista en el Congreso de Sinaloa vaya hacer las cosas distintas. Nadie garantiza que esos diputados igual vayan hacer levantadedos guiados por “ya saben quién” y cometan las mismas criticables prácticas de las mayorías priistas, en el caso de Sinaloa.
En reciente encuesta nacional de la empresa Arias Consultores, el gobernador Quirino Ordaz Coopel aparece como el segundo mejor gobernador aprobado del país y uno de los apartados que le dan esa posición es precisamente el combate a la corrupción, en donde la apreciación de la gente lo coloca en primer sitio a nivel nacional. Entonces unas de las medidas para seguir con ese combate a la corrupción es que se le otorgue plena autonomía a la ASE. Y que la función de fiscalización sea profesional, especializada y eminentemente técnica.
Quienes se oponen y avalan la autonomía plena de la ASE deberían ponerse de acuerdo y hacer juntos una encuesta a los sinaloenses y preguntarles sobre el tema. ¿Quieren una autonomía plena de la ASE, alejada de los intereses políticos de los partidos al revisar y aprobar las cuentas públicas? ¿O quieren que la ASE siga están en manos del Congreso, de las mayorías coyunturales?
Como lo propone el presidente de la Federación de Abogados de Sinaloa (FAS) Luis Roberto Sánchez Inzunza, seria jurídicamente saludable la autonomía de la ASE. Y al aprobarlo el Congreso, se tome en cuenta a la población para que se designe una terna, que a la vez podría elegir al titular el gobernador. “Al tener más independencia la Auditoría Superior del Estado, podrán analizar con mayor profundidad los recursos de los tres niveles de Gobierno, pues auditar como se está haciendo actualmente, sería como revisar a su propio jefe, por lo que afirmó la autonomía es lo más viable”, dijo recientemente. Además de mantenerse intocadas las facultades constitucionales del Congreso en materia de revisión y dictamen de cuentas públicas
Además dicha autonomía no alejaría o desvincularía a la ASE del Congreso del Estado, sino que lo convertiría en un órgano técnico fiscalizador que seguiría rindiendo cuenta a los legisladores. Entonces la ASE debe ser un ente autónomo protegidos de influencias externas y así acabar de una vez por todas, del manejo político de las cuentas públicas de gobiernos estatales y municipales, acabar con el secuestro político que convierte la aprobación o no de dichas cuentas, Y sería buen ejemplo de los que ahora llegan, que quieren que las cosas cambien, que los diputados dejen de meter sus manos tendenciosas en las cuentas públicas. Es una tendencia mundial y nacional la autonomía plena de los órganos fiscalizadores como la ASE. Esta semaana inicia un periodo extraordinario en el Congreso de Sinaloa y aunque el tema no está en la agenda, sin duda podría ser incluido. Los que están a favor y en contra trabajan en busca de los consensos.




















