Atrás quedaron los tumultos de periodistas para protestar por su asesinato y pocos, muy pocos se presentaron tanto en la Iglesia de San José, como en el monumento.
Fue en el monumento al Periodista en donde Ángel Gamboa Alvarado, padre del finado, expresó que los que mataron a su hijo, Dios que les perdone. “Ya lo hicieron, ya no hay remedio”.
Se refirió a los detenidos por el crimen, pero que jamás quiso saber nada del caso, porque todo se lo deja a Dios. “Algún día tarde que temprano, se van arrepentir porque ellos también deben ser padres de familia”.
Dijo que gracias a la prensa no se sabría de lo bueno o lo malo que hace la gente. “Hay gente que se incomoda, porque señalan a esas gentes, como los políticos corruptos. La prensa debe estar más unida que nunca”, finalizó. (Fotos Víctor Fabián Bustamante)






















