…Por Víctor Flores…
Todo parece ser que el reventón de las peceras del Tiburonario se debió a un
golpe de un cincel asestado con un martillo por los buzos del personal de
mantenimiento del Acuario Mazatlán que intentaban cambiar el sello de los
acrilicos.
Cumplían la instrucción de la Directora del Acuario, Milay Quintero Beltrán, a
quien no le gustaba que los sellos lucieran de color amarillo.
Un capricho que saldrá muy caro, dicen las versiones surgidas del interior de
este Centro de Diversiones, quienes aseguran que los buzos comenzaron a
trabajar desde las 17: 20 horas y 15 minutos después se produjo el golpe que
colapsó la pecera.
Al producir la fuga mayor, el agua salió a raudales, por lo que de manera
inmediata se vio aviso al personal para que abandonara las instalaciones.
Los peritajes que tendrán que sacar a relucir la verdadno se han iniciado aún,
pero lo que si arrancó de manera rápida y veloz son las posiciones de
deslinde tanto del alcalde Fernando Pucheta Sánchez y de la Directora del
Acuario, Milay Quintero, quien en unos momentos más saldrán a dar una
conferencia de prensa, como del anterior director del Acuario, Jorge
Gómezllanos, quien ya comenzó a desplegar su defensa.




















