“El canto de los ausentes” rescata la memoria de pueblos desaparecidos del Valle del Fuerte

Redaccion

Los Mochis, Sinaloa, (Por Los Pasillos)

Como un homenaje a la memoria de quienes habitaron comunidades que desaparecieron con el cambio del cauce del Río Fuerte, fue presentado el libro El canto de los ausentes, del escritor originario de Higuera de Zaragoza, Julio Villegas Leyva, dentro del programa “Martes Haciendo Historia”, que realiza la Comisión de Historia y Cultura con sede en el Museo Regional del Valle del Fuerte.

La obra constituye una evocación de los pueblos, familias y personajes que formaron parte de una historia que permanece viva a través de la memoria oral y de los vínculos con las raíces de quienes aún conservan sus recuerdos.

Durante la presentación, el autor destacó que regresar a su tierra no representa solamente la oportunidad de compartir su obra, sino también un reencuentro con sus raíces, sus recuerdos y una parte fundamental de su propia historia.

A través de la presentación de Maribel Valdez, Villegas Leyva explicó que El canto de los ausentes está dedicado particularmente al panteón de Caposoya y a la memoria de los pueblos desaparecidos, como una forma de preservar las historias de quienes vivieron, trabajaron y construyeron sus hogares en esas comunidades.

“Caposoya no es solamente un lugar en el mapa. Es tierra, historia y memoria”, expresó el autor, al señalar que en ese sitio permanece el recuerdo de las familias que hicieron su vida en esas tierras y dejaron parte de su historia en ellas.

Refirió que con el paso del tiempo pueden desaparecer las casas, borrarse los caminos y transformarse los paisajes; sin embargo, mientras exista alguien que recuerde, un pueblo no desaparece por completo.

En ese sentido, subrayó que el libro nació de la necesidad de recordar para no perder, recuperando mediante la memoria y las voces de quienes conservan el vínculo con esos lugares, las historias de hombres y mujeres que enfrentaron la adversidad y que hoy forman parte de la memoria colectiva.

El canto de los ausentes se convierte así en una ofrenda a quienes estuvieron antes, una obra que transita entre el pasado y el presente, entre la vida y la muerte, para mantener vigentes los nombres y las historias de aquellos pueblos que físicamente desaparecieron, pero que permanecen en la memoria.

Al concluir, Julio Villegas Leyva resumió el sentido de su obra como un mensaje para quienes precedieron a las generaciones actuales: “No los hemos olvidado. Sus vidas tuvieron valor. Sus historias siguen vivas. Y su canto todavía se escucha.”

Share This Article
No hay comentarios

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *