Saúl Norzagaray, el hombre que dejó todo por Dios

Los Mochis, Sinaloa. Saúl Norzagaray llevaba una vida “normal”, hasta que decidió tomar otro camino.

Atrás dejó su trabajo como técnico en una conocida radiodifusora (Radio Sistema del Noroeste), en donde incluso llegó a narrar partidos de beisbol profesional.

Tenía pocos meses de haber perdido con su novia, y su familia, sobre todo el papa, se oponían a su verdadera vocación.

Sin embargo los mismos padres de Saúl, sin proponérselo, desde niño, le fueron inculcando la semilla por lo que después dejaría todo: ser sacerdote.

En una extensa entrevista con quien en diciembre será ordenado como sacerdote, revela que su padre del mismo nombre en un principio se opuso  a esa carrera, porque quería que le diera nietos.

Saúl es sincero y dice que no hay explicación del porqué se toma la vocación del sacerdocio.

Y para decirle en otra forma recuerda las palabras de Juan Pablo II: “Es algo que todavía nuestra capacidad humana no puede alcanzar a comprender”.

Lo cierto es que hasta una carrera de Ingeniero electrónico a punto de concluir en el tecnológico de los Mochis dejo por servir a Dios y a sus semejantes.

 

¿Cuándo sientes que esto era lo tuyo?

 

 

 

 

 

 

 

Todo es un proceso, desde la misma niñez en que tus papas, sin saberlo, te van inculcando esa parte de la fe, el acercarte a la iglesia, a los momentos grandes de la fe como lo es la Navidad, el Día de la Virgen de Guadalupe, la Semana Santa. Cómo un hombre puede tener ese estilo de vida (sacerdote) y también cuánto bien hace. Todo empezó  un día domingo que fuimos a una misa en 2006, cuando tenía 19 años. Nos preparábamos para un retiro. Tres de lo que estábamos en esa misa ya seremos sacerdotes. Fue en el preseminario y luego el seminario, Ya después nos empezaron hablar y empecé a descubrir cosas que hace el sacerdote, de su misma espiritualidad, cómo se entrega. Aquellas pláticas se fueron identificando conmigo, porque las había visto a lo largo de mi vida en mi familia. Era la forma en que atendían a los del rancho que llegaban enfermos a casa. Vas viendo el ejemplo de papa y mama y eso se va anidando en el corazón.

 

¿A qué edad empezaste en el Seminario?

Tenía 26 años de edad, cuando empecé de lleno, porque hubo una primera vez cuando mi papa no quería en 2001.

 

¿ Porqué tu papá se oponía a que fueras sacerdote?

Es algo que se entiende, porque pocas veces se ve que de nuestras familias salgan sacerdotes. En Michoacán, Hidalgo, Puebla, en todos los estados del centro, hay una costumbre porque tienen muchos años en la fe y es muy normal que en sus familias haya al menos un sacerdote. En nuestra región se van por la vocación del matrimonio sin sabes que está la vocación sacerdotal.

 

¿Tu papá ya lo aceptó?

Si. Lo aceptó cuando ya estaba en la etapa de filosofía. Y es que mi familia también llevó su proceso en estos siete años de formación. Mi papa vivió momentos duros, como el despido en su trabajo y eso lo obligó acercarse más a Dios. Una de mis hermanas tampoco lo aceptaba, pero creo era porque no quería ver a mi papa triste. Y es que ellos esperaban otras cosas, que se va a sufrir. Y ciertamente, pero esto es una entrega

 

¿Consideras que el sacerdocio es una carrera normal, como otras?

Puede suceder que alguien esté en el sacerdocio y no sea su vocación y también sienten una frustración.

 

¿Qué es lo que dejaste atrás?

En ese momento ya no tenía novia, habíamos terminado, aunque manteníamos la comunicación. Estando en el seminario, había algo ahí, amistad, pero después se cortó todo. Recuerdo que en el noticiero de la radio en donde trabaja inicie como técnico , con Víctor Torres. También dejé una vida “normal” con mis amigos y la familia.

 

¿Quién te dio la oportunidad de narrar un juego  de beisbol?

Fue don Octavio Ibarra Cota, que en paz descanse, pero con quien me desarrollé más en la crónica deportiva y a quien le agradezco mucho fue con el Poly Figueroa. De él aprendí muchas cosas, principalmente a hacer muy alegre, que te guste lo que estás haciendo. Nos divertíamos mucho, pero siempre muy responsables. Llegue a narrar la Clemente Grijalva y la Liga Mexicana del Pacifico.

 

¿Cómo fue la partida de la familia y el trabajo?

Tenía que dejar las cosas bien. Desde mayo, antes del preseminario en julio, ya tenía planeadas las cosas. Ya había platicado con el padre Raúl Izauri, que estaba en San José, de esta inquietud. Mis papas ya me habían dicho en el primer intento que primero terminará mis estudios. Pedí mis vacaciones en la radio y fue cuando me fui a hacer el preseminario y me aceptaron. Solo iba por una semana y cuando regresaba me dieron la carta en donde me aceptaban.

 

¿Quién fue la primera persona que te habló después de que dieron esa carta?

La primera fue mi hermana. Venía saliendo de Culiacán y me habló al celular. Me dijo que porqué apagaba el celular, que la familia estaba muy preocupaba. Le dije que había tomado una decisión y que tenían que aceptarla, porque eso es de Dios.

 

¿Cómo reacciona el Ing. Manuel Pérez Muñoz en la radio al saber tu decisión?

Recuerdo que solo dos personas me apoyaron mucho moral y espiritualmente en ese momento. Uno fue el ingeniero Manuel Pérez y el otro Bernardo C. Castillo. El ingeniero dijo que estaba muy agradecido por Dios que saliera alguien así de la radio. Me pidió que buscara al que cubriera porque en quince días me iba. Quede muy tranquilo porque todo lo deje en orden.

 

¿En qué etapas de los estudios del sacerdocio vas?

Ya concluí todos los estudios en el seminario, horita estoy en el sacerdocio. Es el orden sacerdotal en tres grados: estoy en el primero, me falta el segundo y el tercero, son los obispo, el último. Horita soy padre diacono, me falta el padre sacerdote.

 

¿Cuáles servicios puedes prestar ahora?

Puedo hacer la celebración de la palabra, puedo bautizar, casar. Mis primeros bautizados aquí en mi comunidad (Los Mochis) en la iglesia de Santo Niño, un día después de mi ordenación, el 30 de junio. Eran cuatro niños y una niña. Ya llevó catorce, los demás en la sierra. He casado a una pareja que tienen 65 años de edad en Badiraguato, el dos de agosto pasado.

 

¿ En que parte realizas tu misión?

En San José del Llano, Badiraguato. Es una misión, son comunidades con gente muy noble en la sierra. A veces podemos tener la concepción de que son violentas, pero no todos son así. Uno tiene que enseñarles desde persignarse, la señal de la cruz, los primeros principios de la fe, etc,.

 

¿Cómo es la gente de la sierra?

Es muy luchona, le buscan de todo. Ellos dependen de las lluvias de temporal y afortunadamente esta temporada les ha ido bien. Siembran maíz, la calabaza, el chile, entre otros.

¿Qué aprendes en el seminario?

La etapa en el seminario es para estar con Cristo, una vida de oración, de estudio, una vida de comunidad, en que se aprende a ser padre interiormente, porque ser padre pastor lo aprendemos cuando estemos con la gente afuera. Y ha valido la pena, es vivir de cada día. En la sierra de Badiraguato ha sido como una aventura. No hay celulares, ni internet, nada de eso.

 

¿Qué opinas del pensamiento del Papa Francisco, que  pide a los sacerdotes dejar las comodidades de la iglesia?

Es cierto, Jesús era callejero, salía al encuentro de los demás. Y como dice el Papa Francisco, hay que ir al encuentro de los demás. El obispo Jonas (Guerrero) nos dice que tenemos que salir de la parte pastoral de conservación. Antes el sacerdote estaba en la parroquia y todos íbamos a misa, todo era en la parroquia.   Claro, tampoco se puede caer en la liberación total, porque entonces no le ayudarías a la gente

 

¿Consideras que la iglesia católica se ha alejado de  los fieles?

A veces no es tanto que se aleje, sino que el mismo actuar de la sociedad va muy rápido. Lo digo de manera personal, pero creo que la iglesia en ocasiones no ha adecuado sus principios pastorales a lo que exige ahora la sociedad. Por eso el Papa y el señor obispo aplican una nueva pastoral: ya no quedarnos encerrados en la parroquia. Ya no ser conservadores, sino una iglesia que sale al encuentro con los demás.  (POR VICTOR MANUEL BUSTAMANTE)

 

 

Acerca del autor
  1. Norma Ledezma Responder

    En primer lugar quiero felicitarlo y desearle que Dios le conceda llegara tantas gentes que estamos necesitadas de un sacerdote comprometido y entregado ,no a su profesión como lo nombran en la entrevista sino a su vocación, lo cual es un Don de Dios y usted es un elegido, y si es muy cierto que el pastor tiene que salir a proteger a sus ovejas y es tiempo de tomar el bastón y salir en busca de la oveja perdida! De nuevo lo felicito y pido a Dios lo ilumine y cuente con mis oraciones!

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